Ecosistemas de Liderazgo: cómo multiplicar resultados y sostener la cultura organizacional
¿Qué es un ecosistema de liderazgo?
Liderar ha dejado de ser una función jerárquica para convertirse en una práctica colectiva.
Los líderes ya no actúan de manera aislada, sino interconectada. Esa conectividad —como lo demostró el investigador Marcial Lozada en su modelo de alto desempeño— es la que genera sinergia, innovación y aprendizaje continuo.
“Donde hay conexión, hay colaboración. Y donde hay colaboración, hay resultados”.
En los últimos años, he acompañado a distintas organizaciones en procesos de transformación cultural y liderazgo consciente, y he confirmado una verdad que los CEO más lúcidos ya comprenden: la cultura no se cambia con discursos; se transforma a través del liderazgo.
Las compañías que evolucionan más rápido no son las que hacen más cursos o consultorías, sino las que construyen ecosistemas de liderazgo coherentes: estructuras vivas donde cada líder actúa como multiplicador de la visión y la estrategia del negocio.
Un ecosistema de liderazgo no es un programa. Es una forma de operar que se sostiene sobre tres decisiones estratégicas que cualquier directivo puede comenzar a implementar.
1. Define el modelo de liderazgo que tu estrategia necesita
La mayoría de las empresas tiene valores, pero pocas tienen un modelo claro de liderazgo que conecte esos valores con resultados.
Por ejemplo, en una organización con la que trabajamos recientemente, la visión era “ser el líder en confiabilidad de la industria”.
Al analizar su cultura y sus desafíos, definimos que el liderazgo debía centrarse en cuatro competencias: Conectividad, Confiabilidad, Transformación y Desarrollo, y Potenciador de Negocio. Ese marco se convirtió en el eje de toda la gestión de talento: selección, evaluación, formación y coaching.
Cuando el liderazgo se define desde la estrategia, toda la organización “rema” en la misma dirección.
2. Mide el punto de partida y haz visibles las brechas
Una medición inicial —como un diagnóstico 360°, por medio de entrevistas por competencias o assessment de liderazgo— permite identificar fortalezas, vacíos y patrones culturales. Esto genera una línea base para el cambio y, sobre todo, brinda a los líderes información valiosa sobre sí mismos: cómo sus conductas impactan sus interacciones y, por ende, sus resultados. Esta autoconciencia es un punto de palanca significativo en el inicio de la transformación.
En una oportunidad, al analizar las brechas entre los estilos de liderazgo y la estrategia, descubrimos que el exceso de control estaba frenando la innovación. El simple hecho de hacerlo visible cambió las conversaciones: los líderes comenzaron a soltar control y dar más autonomía a sus equipos. Ese fue el inicio de una transformación medible en productividad y compromiso.
3. Construye una academia de liderazgo continua
El desarrollo no ocurre en talleres aislados. Un ecosistema se construye cuando hay un proceso cíclico y sostenido, donde los líderes practican, reflexionan y vuelven a practicar.
En el proceso de acompañamiento, hemos comprendido la importancia de diseñar programas que comprendan la naturaleza de aprendizaje y creación de hábitos en los adultos, un ciclo que va desde sensibilizar, soltar patrones actuales y permitirse el proceso incómodo que implica aprender una nueva forma de relacionarse, comunicarse, en sí, de liderar.
En línea con esa idea creamos LIDERA360 un ecosistema de liderazgo innovador y único en la región, con el cual transformaremos nuestra sociedad un líder a la vez.
Los resultados han sido consistentes: empresas que reportan incrementos de hasta 20% en resultados de negocio, mayor retención de talento clave y equipos más autónomos.
La organización deja de depender de unos pocos visionarios y se convierte en un sistema inteligente que se adapta, aprende y se renueva. Funcionan como una redes conectadas: escuchan, colaboran, toman decisiones más rápido y sostienen la cultura incluso en contextos inciertos.
Una invitación a los CEO
Construir un ecosistema de liderazgo no es un proyecto más. Es una decisión de negocio que cambia la velocidad, la coherencia y la salud de toda la organización.
- Comienza por definir qué tipo de liderazgo necesita tu empresa para sostener su visión.
- Mide dónde estás hoy.
- Y luego acompaña a tus líderes a desarrollarse desde la práctica, no desde la teoría.
"Porque los resultados no nacen de lo que la empresa hace, sino de quiénes la lideran y desde qué nivel de conciencia lo hacen".
Por:
Margarita Tobar
Directora de Cultura Corporativa y Liderazgo